Marc Márquez se ha proclamado hoy Campeón del Mundo por sexta vez, la cuarta en la categoría reina del motociclismo, convirtiéndose así en el mejor piloto de la historia a su edad. A Márquez le ha bastado con quedar tercero en la carrera que se ha disputado en el circuito valenciano de Cheste pues sus rivales en la clasificiación, el italiano Andrea Dovizioso, y el español, Jorge Lorenzo no han conseguido terminar la prueba. A Márquez le han acompañado el podio su compañero de equipo Dani Pedrosa y el piloto de Yamaha, el francés, Johann Zarco.

El ganador del campeonato a punto estuvo de no poder terminar la carrera. En la vuelta 23 cuando intentaba adelantar a Zarco protagonizó uno de sus malabares. Consiguió recuperar la verticalidad haciendo palanca otra vez con la pierna y el brazo, pero no ha impedido la salida de pista. Cuando se incorporó a la pista ocupaba el quinto puesto, a 3.5 segundos de un Dovizioso. Una vuelta después el duelo entre el italiano y el español, Jorge Lorenzo se saldó con la salida de ambos pilotos, dejando a Marquéz a las puertas del campeonato.

El éxito alcanzado por el piloto obedece no solo a sus habilidades sino también a su equipo, a la innovación y la tecnología que se aplica en una competición tan exigente como MotoGP gracias a lo cual puede rodar a más de 300 kilómetros por hora en las rectas y alcanzar inclinaciones de hasta 68 grados en las curvas. Detrás de Márquez es posible encontrar a 20 ingenieros de Honda y Repsol, que trabajan codo con codo desde hace más de 20 años para lograr la mejor combinación entre el motor, el carburante, el lubricante y todos los elementos, muchos de ellos derivados del petróleo, que componen una moto. 

Durante la temporada, y en los meses previos de preparación, han sido necesarias centenares de pruebas y de ajustes. Entre entrenamientos y carreras, Marc Márquez ha recorrido unos 9.000 kilómetros en su honda RC213V, una distancia similar a la que hay entre Madrid y Pekín, antes de alcanzar, de nuevo, la gloria.

Los investigadores del Centro de Tecnología Repsol, situado en Móstoles (Madrid) y con 56.000 metros cuadrados de instalaciones y laboratorios, llevan trabajando desde mediados de los años 90 en la elaboración de los mejores carburantes y lubricantes a medida, en los que se aplican las tecnologías más vanguardistas. Este año han dedicado unas 10.000 horas al programa de competición.

“El desarrollo del motor, la gasolina y el aceite tienen que hacerse conjuntamente para obtener lo mejor de cada uno de ellos”, afirma Santiago Maroto, investigador del Centro de Tecnología Repsol. “Es la mejor forma de obtener el máximo rendimiento y la máxima eficacia. Sin este trabajo conjunto sería imposible ganar un Mundial”, añade.

Buena parte de los materiales que se utilizan en la fabricación de una moto única como la que pilota Marc Márquez son productos químicos. Desde el carenado a los neumáticos, pasando por el asiento, el guardabarros e incluso los adhesivos de los patrocinadores.

El polipropileno, el polietileno, las espumas de poliuretano o el caucho sintético de los distintos componentes que conforman la Honda RC213V permiten que ésta sea más ligera y sus elementos, más duraderos y cómodos.

Fuente: Cinco Días