El expresidente de Renault-Nissan Carlos Ghosn, prófugo de la justicia nipona, confesó en una entrevista al diario O Estado de Sao Paulo que su fuga fue «rápida» y «sorprendente», lo que consideró como las claves del éxito de la misma.

«Los japoneses no son rápidos. Necesitan mucha planificación, preparación y conocimiento, una vez que lo entienden todo actúan rápido», detalló Ghosn, que tiene nacionalidad francesa, libanesa y brasileña, en una entrevista publicada este domingo en Brasil.

«Entonces, si quieres que una fuga tenga éxito, tienes que ser rápido y sorprendente. Tienes que planear y ejecutar muy rápido. Lo que fue hecho», agregó el expresidente de Renault-Nissan. Ghosn también lamentó la ausencia de apoyo del Gobierno del presidente Jair Bolsonaro en el proceso abierto en Japón, donde es investigado por supuestas irregularidades financieras cometidas en el país asiático.

Según el ejecutivo, el canciller brasileño, Ernesto Araújo, presionó a Bolsonaro y le convenció de adoptar una posición neutra para no incomodar a los japoneses. «Es una pena, yo soy un ciudadano brasileño y el ciudadano brasileño, frente a los japoneses, no cuenta mucho», lamentó.

Ghosn reiteró que fue víctima de un «complot» por parte de Japón, pero aseguró que la filial brasileña de Nissan también colaboró con la matriz y ayudó en las investigaciones, incluso para entrar en su domicilio y retirar documentos.

El ejecutivo, de 65 años, se encuentra actualmente en Beirut (Líbano), adonde llegó la víspera de Año Nuevo tras huir clandestinamente de Japón. El Líbano y Japón no cuentan con un tratado de extradición, por lo que la posibilidad de que sea arrestado es poco probable, pero de momento
la fiscalía libanesa, que está investigando a Ghosn por un caso distinto al japonés y vinculado a sus intereses nacionales, ha prohibido al empresario salir del país.

Fuente: Cinco Días