La autopista North Tarrant Express (NTE) de Texas ha comenzado a aportar los esperados dividendos a Ferrovial y sus socios. La compañía ha anunciado esta tarde el primer cobro, con cargo al ejercicio de 2019, por un total de 184 millones de dólares en función de su participación del 62,97%. La remuneración total de la infraestructura ha alcanzado los 292 millones.

Esta autopista de peaje dinámico se une al aeropuerto londinense de Heathrow y a la autopista 407 ETR de Toronto (Canadá) como alimentadora de la caja del grupo español de infraestructuras. El hito de este primer dividendo se produce una vez transcurridos los cinco primeros años de explotación del activo, un periodo en el que la estructura de financiación ha mantenido cerrado el grifo de la remuneración a los accionistas. 

La NTE fue adjudicada por un consorcio liderado por Ferrovial, Mobility Partners, en 2009. Su construcción se llevó 2.106 millones de dólares y el mes pasado culminó una refinanciación de deuda valorada en 1.270 millones de dólares (400 millones de dólares en bonos PAB y 871,1 millones de dólares en bonos gravables).

Ferrovial está a la espera ahora de que otra de sus autopistas en Texas, la LBJ, realice este año su primera distribución de dividendo.

Tráfico y resultados en alza

La NTE cerró el tercer trimestre con un 18% de incremento en el tráfico y unos ingresos que alcanzaron los 113 millones de dólares, con un alza del 36,3%. Su ebitda a septiembre era de 98 millones de dólares, lo que representó un incremento del 40,5% comparado con el año anterior.

Ferrovial, a través de su filial Cintra, lidera la concesión hasta 2061.

Fuente: Cinco Días