El expresidente de la Cambra de Barcelona, Miquel Valls, que presidió este organismo durante 17 años, asumió el papel de portavoz del empresariado que reclamaba una mejor financiación y más inversiones para Cataluña, manteniendo un talante moderado políticamente.

Fallecido a los 75 años, Valls se despidió de la presidencia de la Cambra hace escasos tres meses después de ver cómo resultaba ganadora de los primeros comicios celebrados en la Cámara desde 2010 una candidatura abiertamente independentista, que encabezaba Joan Canadell.

En su último acto público, el empresario y economista evitó toda crítica a la candidatura ganadora, que no era su favorita y estaba integrada por representantes de las pymes, e hizo una defensa cerrada de la gran empresa catalana.

Considerado un representante del «establishment» económico catalán, Miquel Valls fue encadenando mandatos como presidente de la Cámara de Comercio en unos años marcados, en una primera etapa, por el debate sobre el encaje de Cataluña en España y el modelo de financiación autonómica y, después, por el proceso independentista.

En el ámbito político, el empresario mostró siempre un talante moderado y pactista, manteniendo siempre buena relación con las diferentes administraciones.

Con una larga trayectoria como empresario en el sector metalúrgico, Valls ha destacado por su defensa de una financiación más justa para Cataluña y de la necesidad de que las empresas opten por la internacionalización y la exportación, exigiendo una y otra vez una mejor y mayor inversión en infraestructuras.

Valls asumió por primera vez la presidencia de la Cámara de Comercio en 2002 y fue reelegido por última vez en octubre de 2015, en un pleno extraordinario celebrado por iniciativa del comité ejecutivo ante las dudas creadas sobre el funcionamiento interno de la entidad y su proyecto de futuro.

El empresario afrontó entonces su mayor desafío al frente de la entidad cameral, después de que algunos antiguos colaboradores pusieran en duda su trabajo y gestión tras la aprobación en 2010 del decreto del Gobierno que suprimió las cuotas obligatorias, la principal fuente de financiación de las cámaras.

En su última etapa, tuvo que lidiar con este descenso drástico de los recursos y consiguió lograr la estabilidad financiera y patrimonial de la institución, llegando a sellar un acuerdo para construir una nueva sede en el distrito del 22 arroba.

Nacido en 1943 en la ciudad de Barcelona, se licenció en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona y realizó un máster en Gestion Gerencial por la Escuela de Alta Dirección y Administración (EADA), además de ser diplomado en dirección de empresas por el IESE.

Además de la presidencia de la Cambra, Valls asumió otros cargos como el de presidente del Consejo General de Cámaras de Cataluña y el de vicepresidente de la Cámara de Comercio de España, además de ser miembro del Comité Ejecutivo de la Fira Barcelona.

Ejerció entre 1970 y 1984 funciones ejecutivas en el grupo familiar de empresas Valls, que operaban en el sector metalúrgico, y a partir de 1985 hasta el 2000 pasó a ser el Presidente Ejecutivo de Comercial DVP (después Acciai Speciali Terni), también involucrada en el mismo sector.

Tras pasar por el consejo de administración de Fichet, continuó en su última etapa ejerciendo la presidencia de la mutua MC Mutual.

Fuente: Cinco Días