El Banco Santander ha repartido hoy un total de 2.886.604 euros en acciones entre tres de sus principales directivos como parte de sus planes de retribución en diferido correspondientes a los ejercicios que fueron desde 2014 hasta 2017, ambos incluidos. Según ha detallado el banco en una comunicación dirigida a la Bolsa de Londres, la presidenta de la entidad, Ana Botín, ha sido la más beneficiada al recibir 356.232 títulos valorados cada uno en 3,91 euros, lo que hace un total de 1,39 millones de euros de salario extra.

José Antonio Álvarez, vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander, ha sido el segundo que más ha percibido con la entrega de 238.289 acciones valoradas en 931.709 euros. En tercer lugar, Rodrigo Echenique, actual presidente de la Fundación Banco Santander y anterior vicepresidente del grupo y presidente del Santander en España hasta mayo de 2019, también se ha beneficiado de este programa de pago en diferido. En concreto, el banco le ha entregado 143.741 acciones con un valor conjunto de 562.027 euros.  

En los años 2014, 2015, 2016 y 2017 el consejo de administración del banco aprobó el cuarto y quinto ciclo del plan de retribución variable y el primer y segundo ciclo del plan de retribución variable diferida y vinculada a objetivos plurianuales, siendo todos estos ciclos los que han propiciado el pago de hoy. Según explica el banco en su informe sobre política de retribución, el objetivo de estos ciclos de compensación es el de diferir una parte del bonus que reciben los beneficiarios del plan durante un periodo de tres o cinco años para su abono en efectivo y en acciones. 

Para el bonus variable correspondiente a los años 2014 y 2015, el banco fijó que se abonaría siempre y cuando el consejo de administración no considerara que el desempeño financiero del grupo fuera deficiente, que no se incumplan normativas internas, no se reformulen los estados financieros del grupo o que las agencias de rating rebajen el perfil de riesgo del banco. 

En 2016 y 2017, las condiciones para el cobro del bonus se endurecieron al incluir además cláusulas como la de que el beneficiario debe permanecer en el Grupo o la de que debe respetarse el código interno de conducta de la entidad y evitarse las conductas irregulares siendo considerados como «especialmente negativos» los efectos negativos derivados de la comercialización de productos inadecuados.

En el año 2018, Ana Botín tenía un salario fijo de 3,17 millones de euros, José Antonio Álvarez de 2,54 millones y Rodrigo Echenique de 1,8 millones. Ese mismo año, entre diferentes bonus variables, aportaciones de pensiones y otras retribuciones el sueldo se les elevó hasta 10,48 millones de euros, 8,64 millones y 4,83 millones respectivamente. 

Fuente: Cinco Días