El Gobierno ha convocado esta mañana a operadores del sector turístico y  representantes de las comunidades autónomas más afectadas por la súbita quiebra de la firma británica Thomas Cook. El objetivo de la cita es valorar el impacto en España de la crisis, que ha dejado en tierra a centenares de miles de turistas y supone una amenaza para el sector, así como coordinar y definir actuaciones a corto plazo.

Al encuentro con la ministra Reyes Maroto, han sido convocados los consejeros de turismo de Canarias, Baleares, Comunidad Valenciana, Cataluña y Andalucía, así como representantes de las principales patronales del sector, según indicó ayer la secretaria de Estado de Turismo en funciones, Isabel Oliver.

Oliver ha explicado que son muchas las cuestiones ahora encima de la mesa como la de asegurar la conectividad con el Reino Unido y con todos los países con los que España tenía comunicación a través de Thomas Cook. Respecto al impacto en España. Oliver ha indicado que son las federaciones españolas las que se están encargando de esa cuestión, ya que se están dando muchas situaciones distintas dependiendo del paquete que contrataran los turistas.

El ministerio está en contacto con todas las federaciones hoteleras de las comunidades autónomas afectadas y con la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) para hacer una valoración del perjuicio económico. Respecto a la cifra de españoles afectados por la quiebra de la turoperadora, ha explicado que están recabando todos los datos para así poder trazar una hoja de ruta y tener «una foto clara y total de la situación».

El turoperador británico cuenta con 63 establecimientos hoteleros en España, la mayoría de ellos en franquicia y ubicados principalmente en Baleares (Ibiza y Mallorca) y Canarias (Gran Canaria). A ellos, se suman tres establecimientos de la cadena alemana Aldiana, de la que Thomas Cook controlaba más del 40 %, situados en la provincia de Cádiz (dos) y en la isla canaria de Fuerteventura (uno).

Fuente: Cinco Días