Por mucho que lo expliquen sesudos analistas, por mucho que se hagan análisis técnicos de cómo evolucionan los mercados de capitales, hay una verdad casi absoluta en la predicción económica. Es imposible saber si la Bolsa subirá mañana o bajará. Son tantas las variables, racionales o no, que afectan a la cotización de un valor, que la única certeza es la imprevisibilidad de su comportamiento. Si no fuera así todos seriamos multimillonarios…

Valga esta pequeña introducción, de auténtico ‘cajón’, para aventurar que el castigo bursátil que en las dos últimas sesiones han sufrido las acciones del equipo italiano Juventus por haber visto frustradas sus posibilidades de acceder a las semifinales de la Champions se antoja como bastante exagerada. El equipo italiano, en el que milita el astro portugués Cristiano Ronaldo, cayó derrotado el pasado martes a manos del holandés Ajax.

Pero tras esa dolorosa derrota no es el equipo el único que cayó, su capitalización bursátil es hoy 358 millones de euros menor de lo que lo era el martes cuando cerró el mercado italiano antes del partido. El martes al cierre del mercado pocas horas antes del partido, la Juve valía en bolsa 1.700 millones, hoy jueves vale 1.342 millones.

Pero en realidad, ¿qué ha perdido la Juventus? Partiendo de la base de que la escuadra italiana volverá el año que viene a jugar la Champions, ha perdido nada más y nada menos que la posibilidad de embolsarse los 12 millones que habría recibido por jugar la semifinal. Y en caso de superar ese corte, otros 15 millones adicionales por jugar la final, más cuatro millones que recibe el vencedor de la competición. En total 31 millones para el caso de que Ronaldo y sus compañeros levantaran una nueva ‘orejona’. Dos goles del Ajax dejaron claro el martes que no ha sido así.

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De acuerdo con el nuevo reparto de dinero para los participantes en la mayor competición de fútbol por clubes en el continente, inaugurado por la UEFA en esta edición, el premio para el campeón sumados todos los conceptos evaluables (fijo por entrar en la competición, partidos ganados, partidos empatados, superación de la fase de grupos y de las distintas etapas de la competición hasta la final) se eleva a un total de 85 millones de euros. La Juventus ya ha perdido cuatro veces esa cantidad en capitalización bursátil y solo por dejar de ganar esos 31 millones adicionales citados en el párrafo anterior. 

No es razonable, no parece justo, pero ¿quién dijo que la Bolsa o el fútbol fueran racionales? En ese castigo bursátil, el mercado, que no se equivoca nunca, parece que está evaluando otras muchas variables cuya medida se escapan a cualquier analista aficionado. Si fuésemos capaces de hacerlo veríamos cómo se monetiza el cabreo de los accionistas y aficionados con un club que ha defraudado una vez más sus propias expectativas deportivas. Comprobaríamos cómo valora a futuro el hecho de salir al mercado y pedir a patrocinadores y socios más dinero por futuros contratos de publicidad con el marchamo de tener una Champions más en la vitrina. Veríamos en definitiva cómo se valora el lucro cesante de no ser el equipo de moda en Europa y cómo se estiman las camisetas que se dejan de vender por ello. En grandes números y al cierre de la sesión de hoy, con la el dolor de la derrota aún en carne viva, el mercado nos dice que la decepción vale para la Juve algo más de 320 millones de euros.

Fuente: Cinco Días