La presidenta del Mecanismo Unico de Supervisión (MUS) integrado en el Banco Central Europeo, Danièle Nouy, ha rechazado que su organismo no disponga de competencias para adoptar una guía de orientaciones sobre préstamos fallidos, según había considerado ayer
el servicio jurídico del Parlamento Europeo.

En una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara, Nouy dijo que el apéndice a su guía sobre préstamos dudosos, que exige a los bancos que supervisa que provisionen totalmente los nuevos créditos dudosos no garantizados después de dos años de ser calificados de problemáticos, «entra en el mandato de supervisión del BCE».

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«Este apéndice, una vez adoptado, entra en el mandato de supervisión y los poderes del BCE (…) porque solo prevé medidas de supervisión apropiadas tras una evaluación caso por caso», dijo Nouy, quien agregó que «no habrá automaticidad».

La presidenta del consejo de supervisión del BCE insistió en que el apéndice solo aclara «las expectaciones de supervisión en materia de provisiones de nuevos préstamos improductivos», unas clarificaciones que han pedido regularmente «tanto bancos como otras partes interesadas».

Nouy subrayó que esta interpretación ha sido confirmada por la Comisión Europea y el Eurogrupo, y que el apéndice está en línea con las conclusiones del Consejo Europeo en materia de préstamos no productivos aprobadas en su cumbre de junio.

No obstante, reconoció que «al ver que tantas personas han tenido dudas» puede ser necesario «mejorar la redacción» de esta parte de la guía, y se mostró abierta a tener en cuenta los consejos jurídicos y a plantear un retraso de la entrada en vigor del apéndice hasta después
del 1 de enero de 2018.

Nouy insistió en que el trabajo del BCE a la hora de abordar el exceso de préstamos morosos en los bancos europeos «siempre ha sido transparente» y que la medida propuesta en el apéndice trata de aprovechar las condiciones económicas favorables en Europa al proponer acciones «que miran hacia el futuro».

El servicio jurídico de la Eurocámara había considerado que el BCE «no está capacitado para adoptar este apéndice», ya que en su forma actual presenta carácter legislativo porque establece expectativas supervisoras cuantitativas.

El presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, ya transmitió su preocupación por carta el pasado 14 de octubre al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.

Nouy, que rechazó hoy estas consideraciones de la Eurocámara, celebró los «considerables esfuerzos» de las instituciones bancarias para reducir la cantidad de créditos problemáticos, que han caído en 142.000 millones de euros en el segundo trimestre de 2017 respecto al mismo periodo del año anterior y se han situado en 795.000 millones.

Fuente: Cinco Días