Codere, la compañía cotizada de juego, cerró el ejercicio 2019 con una pérdida de 62 millones de euros, un resultado negativo superior en un 33% al que cosechó en el ejercicio anterior. La empresa lo explica por los efectos de la normativa contable NIIF 16, «que incrementa los gastos financieros y el Impuesto de Sociedades». Sin este efecto, Codere cifra la pérdida en 19 millones.

Sin embargo, la rentabilidad de la compañía también se ha visto resentida por un descenso del 6% en sus ingresos de explotación. Estos fueron de 1.390 millones de euros, algo que argumenta a una caída de 90 millones en su negocio argentino por la evaluación del peso frente al euro. Sin embargo, también redujo ventas en México, Panamá y Colombia y apenas creció un 2% en España y Portugal. En el cuarto trimestre, además, redujo la generación de ingresos en todos sus mercados, y el canal online solo creció un 12,5%, cuando en el conjunto del año lo hizo en un 34,5%. Este canal de juego ya supone una facturación de 60 millones de euros, el 4,3% del total.

El ebitda ajustado, una de las variables más relevantes para la compañía, alcanzó los 249,1 millones, un 12% por debajo del año pasado. Durante el último trimestre, Codere detectó irregularidades contables en tres de sus filiales, las de México, Colombia y Panamá, y encargó un informe forense que cifró el agujero el agujero en el ebitda en 14,8 millones. En sus resultados del tercer trimestre, la compañía actualizó su objetivo de ebitda a 250 millones de euros, 20 menos de lo esperado en un inicio. Los 249,1 millones con los que terminó el ejercicio se quedan ligeramente por debajo de esa estimación.

Fuente: Cinco Días