Un total de 14 países de la Unión Europea (UE) y del Espacio Económico Europeo (Noruega, Islandia y Liechtenstein) activará o elevará el colchón de capital anticíclico en 2020, mientras que el Banco de España, aunque en su última actualización incluyó un aviso sobre el alza de riesgos, decidió mantenerlo en el 0% por lo menos durante el primer trimestre del próximo año.

El colchón anticíclico es una herramienta macroprudencial a disposición de los supervisores nacionales surgida a raíz de la crisis financiera de 2008 que se combina con el resto de niveles de capital mínimo del proceso de revisión y evaluación supervisora

Desde entonces, y dada la prociclidad del sistema financiero, las autoridades deben solicitar a sus bancos la acumulación de más capital cuando consideren que el riesgo sistémico cíclico está aumentando.

Su objetivo es el de reforzar la solvencia de las entidades para poder absorber potenciales pérdidas crediticias que se produzcan en fases recesivas del ciclo, para, de esta manera, minimizar el impacto negativo de una contracción en el flujo de financiación bancaria a la economía en ‘tiempos malos’.

La institución dirigida por Pablo Hernández de Cos decidió en su última actualización trimestral del pasado 20 de diciembre mantenerlo en el 0% debido a que los indicadores que alertan de la aparición de riesgo sistémico asociado al crecimiento excesivo del crédito amparaban, en estos momentos, su mantenimiento.

No obstante, apuntó que, de confirmarse el escenario central de las previsiones, algunos de los indicadores que se tienen en cuenta para adoptar la decisión «superarían los umbrales de referencia» de este instrumento macroprudencial en el horizonte de proyección, Así, avisó de que, desde el momento de su potencial activación, las entidades de crédito cuentan con un plazo de doce meses para acumular el requerimiento.

Según los datos de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (ESRB, por sus siglas en inglés) consultados por Europa Press, actualmente son once los países que tienen fijado un colchón anticíclico por encima del 0%, mientras que siete de ellos tienen previsto elevarlo durante los próximos meses y tres activarlo.

De este modo, un total de 14 países, de los 31 que mandan sus calendarios al organismo, tendrán activada esta herramienta contracíclica en 2020, según la última actualización recibida y fechada hace apenas unos días.

Bélgica, Alemania y Luxemburgo lo activan

Bélgica ha comunicado ya al ESRB su intención de activar el colchón con el que solicita más capital a sus bancos, que pasará del 0% al 0,5% el próximo 1 de julio de 2020. Alemania hará lo propio el mismo día, si bien pasará de no precisar capital a sus entidades mediante esta herramienta, a requerirles un 0,25%.

Luxemburgo, por su parte, hará que sus bancos se aprieten el cinturón desde el primer día del año, por lo que a partir del próximo 1 de enero tendrán que acumular un 0,25% de capital adicional para cumplir con esta exigencia.

Además de los tres países que activarán este colchón en 2020, otros siete tienen clara ya su intención de seguir reforzando a su sector financiero ante una eventual crisis y pedirán más capital del que solicitan actualmente.

Los primeros serán República Checa y Dinamarca, que elevarán su requerimiento a partir de enero de 2020 desde el 1% al 1,5%, respectivamente. Ambos países llevarán a cabo una segunda subida en el año y acabarán solicitando un 2% de capital entre los próximos meses de junio y diciembre.

Otras regiones del ‘Viejo Continente’ que seguirán pidiendo más capital a sus bancos durante el año que viene serán Bulgaria, Francia, Islandia, Noruega y Eslovaquia. Irlanda, Suecia, Lituania y Reino Unido no tiene previsto elevar el requerimiento, que actualmente sitúan en el 1%, 2,5%, 1% y 1%, respectivamente.

Además de España, los países que tras actualizar su calendario han decidido mantener el requerimiento en el 0% y no tienen previsión de elevarlo, son Austria, Croacia, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Liechtenstein, Malta, Holanda, Polonia, Portugal, Rumanía y Eslovenia.

Fuente: Cinco Días