Bankia mantiene inalterado su objetivo de generar los 2.500 millones de euros de capital previstos en su plan (2018-2029) y repartirlos entre sus accionistas, y ello, después de que en los últimos 18 meses haya acumulado ya un exceso de capital de 1.137 millones de euros. Este es el mensaje que el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, lanzó ayer en Londres en un encuentro organizado por Bank of America-Merrill Lynch, en el que ya han intervenido otras entidades españolas.

Según la presentación que Sevilla ha presentado ante los analistas, el banco, pese al entorno actual de bajos tipos de interés, mantiene inalterados algunos de sus objetivos marcados en el plan estratégico (2018-2020), entre ellos, generar 2.500 millones de capital. La generación de este capital fue una de las preguntas en la que más insistieron los analistas.

Sevilla explicó que hasta el momento Bankia acumula un exceso de capital de 1.137 millones, por lo que confía en llegar a los 2.500 millones y repartirlos entre sus accionistas. Este mensaje coincide con el que ya explicó Sevilla en la presentación de resultados del banco en el primer semestre del año. Aunque entonces el Banco Central Europeo no había aún anunciado mantener en negativo los tipos de interés durante varios años más.

El banco, explicó, sigue mejorando el rendimiento crediticio y el margen bruto de los clientes, espera que junto al control de los gastos pueda alcanzar su objetivo de resultado core –puramente bancario– al cierre del año. En la primera mitad del año, Bankia ganó 400 millones, con una caída del 22,3%, y descartó obtener un beneficio neto de 1.300 millones en 2020 por los tipos de interés negativo. En la reunión con inversores el consejero delegado de Bankia también fue preguntado sobre la posibilidad de fusionarse de Bankia, ante lo que respondió que en un entorno de tipos negativos lo lógico es que se impulsen las fusiones. Aunque dijo que Bankia seguirá en solitario.

Bankia cerró ayer a un precio de 1,68 euros por título, con una caída del 0,94%. Este precio impide la privatización de la entidad si el Estado no quiere acumular grandes pérdidas .

Fuente: Cinco Días